Oficinas Madrigal
Un roof concebido como una extensión natural de la oficina, donde trabajar y convivir no son actividades opuestas sino complementarias. El espacio se abre completamente al exterior para aprovechar la luz, el aire y las vistas, mientras un sistema de cancelería corrediza permite transformar el interior en terraza en segundos.
La materialidad cálida de la madera envuelve muros y plafón, generando continuidad visual y una sensación de refugio. Las celosías y estanterías integradas combinan almacenaje, exhibición y acentos de iluminación indirecta que aportan profundidad y atmósfera, tanto de día como de noche.
Al centro, una mesa redonda favorece las conversaciones horizontales: puede ser sala de juntas, comedor informal o punto de reunión social. Al fondo, una banca corrida y el mueble de apoyo funcionan como área lounge para pausas creativas o encuentros más relajados.
La iluminación puntual sobre la mesa y las líneas de luz en plafón permiten ajustar el carácter del lugar: productivo durante el día, íntimo y acogedor al atardecer. La vegetación perimetral suaviza el límite con la ciudad y crea un microclima verde que acompaña la vista lejana.
Es un espacio híbrido pensado para una dinámica contemporánea: reuniones que terminan en café, sesiones de trabajo que se vuelven sobremesa y una arquitectura interior que entiende que las mejores ideas suelen surgir cuando lo social y lo laboral se encuentran.
